¡Hola mochiler@! Este es el capítulo 2 de mi Crónica de un Viaje al Sudeste Asiático que duró varios meses. En este capítulo te relataré cómo fueron mis últimos días en Bangkok y cómo fue de impresionante nuestra visita a Ayutthaya, la antigua capital del reino de Siam.

Si quieres leer el primer capítulo, da clic en la imagen.

Que lo disfrutes 🙂

 


¡Inundación!

A las 10 de la mañana estábamos saliendo del departamento para irnos a Ayutthaya.

Nuestro plan era caminar hasta la calle principal y contratar un taxi (y exigirle poner taxímetro) para que nos llevara a la estación de tren Hua Lamphong.

Sin embargo, al salir del edificio nos encontramos con una pareja que esperaba un taxi que habían pedido recientemente por teléfono debido a que se había inundado la única y pequeña calle que había para salir de ese lugar.

Al parecer, en la noche había llovido un poco y la marea había subido, lo que provocó que los pequeños callejones cercanos a la orilla se inundaran, incluyendo el nuestro, provocando que el agua sobrepasara nuestras rodillas.

Por si fuera poco, el agua no era únicamente de la lluvia y del río Chao Phraya que estaba junto, sino que era de aguas negras y del drenaje que pasaba por ahí.

La pareja nos ofreció compartir el taxi, tan sólo para cruzar unos 30 metros de calle inundada. Sin embargo, al cabo de esperar unos 15 minutos, el taxista llamó a la pareja para decirles que no podía entrar a recogernos.

Comenzamos a pensar que la única solución sería quitarnos la ropa para cruzar. De repente, como por un milagro, pasó una moto que ofreció cruzarnos a todos, uno por uno, a cambio de una propina.

¡Lo logramos!

Laura cruzando en la moto que nos salvó

Caminamos hasta la avenida principal y cogimos un taxi en dirección a la principal estación de trenes de Bangkok y una de las más transitadas de Tailandia.

El recorrido duró unos 30 minutos y fueron alrededor de $3 USD.

Estación de Tren Hua Lamphong

Estación de Tren Hua Lamphong

Compramos billetes para el próximo tren hasta Ayutthaya que nos costó 15 bahts ($ 0.47 USD) por persona y que salía dentro de 10 minutos.

Billete de tren Bangkok - Ayutthaya

Billete de tren Bangkok – Ayutthaya

Justo antes de subirnos al tren nos dimos cuenta de que, dentro de la estación, había una peluquería gratuita para cualquiera que necesitara un corte de pelo de última hora.

El tren era austero pero bonito. El recorrido hasta Ayutthaya pasa por las zonas más pobres de Bangkok hasta salir de la ciudad.

Estación de Tren Hua Lamphong

Estación de Tren Hua Lamphong

Resultaba muy impresionante ver aquellas casitas de lámina o madera podrida casi cayéndose en medio de montañas de basura, pero con coches nuevos, casi todos Mazda o coches caros, y todas las casas con antena de T.V de pago.

Era una combinación muy rara. Una situación que hace reflexionar sobre la “importancia” que tiene la apariencia en la vida de las personas.

No importa que no haya dinero suficiente en la casa para cosas primordiales, como la limpieza y la higiene. Lo que verdaderamente importa es tener un buen coche para que la gente me vea.

Lo importante es tener un buen teléfono, sin importar si mi casa se cae a pedazos o si no puedo llevar un plato de comida a mi casa.

En fin, una vez pasar por unos barrios muy desafortunados y por ríos que, en vez de llevar agua, llevaban basura, salimos de la ciudad y empezamos a ver unos paisajes bastante bonitos.

Estación de Tren Hua Lamphong

Yo en el tren rumbo a Ayutthaya

En cada parada que hace el tren, se van subiendo vendedores ambulantes de comida muy variada.

Una hora y media después, estábamos llegando a nuestro destino.


Ayutthaya

Nada más al llegar, los conductores de tuk tuk correrán para intentar captar clientes, ofreciendo 2 horas de transporte por 600 bahts ($ 19 USD), o 3 horas por 900 bahts ($ 28 USD).

Pedimos un mapa en la taquilla del tren y decidimos no alquilar un tuk tuk porque se nos iba del presupuesto.

Ayutthaya

Estación de trenes en Ayutthaya

Nosotros optamos por alquilar una bicicleta cada quien en una tienda casi frente a la estación. Por sólo 50 bahts por persona ($ 1.50 USD) pudimos alquilar una bicicleta durante todo el día, aunque también se podían alquilar motos por 150 bahts ($ 4.70 USD).

Eran aproximadamente las 13:30 cuando por fin comenzamos a recorrer la ciudad en búsqueda de los primeros templos. Sin embargo, el que nos alquiló las bicicletas nos comentó que el último tren salía a las 19:00.

Con lo cual, decidimos elegir los 3 templos más grandes e importantes y recorrerlos bien, sin prisa.

Wat Yai Mongkhol

Nuestro primer templo fue uno de los más cercanos a la estación de tren de Ayutthaya, el Wat Yai Chai Mongkhol, situado al sudeste del islote. Este grandioso templo fue construido en el siglo XIV para cremar los cuerpos de dos príncipes que murieron de cólera.

Como el mapa que te dan en la estación es más bien un dibujo mal hecho, las calles por las que hay que pasar para llegar hasta este templo no aparecen en él, o aparecen diferente. Con lo cual, tuvimos que ir preguntando a la gente varias veces hasta dar con el lugar.

Wat Yai Mongkhol Templo Ayutthaya

Wat Yai Mongkhol

Sin embargo, las instrucciones nos llevaron a algo que parecían casas, muy bonitas. Entramos con dudas y nos encontramos con algunas monjas budistas que nos sonreían. Seguimos avanzando y nos encontramos con unas estupas y unos Budas preciosos.

Estábamos dentro del templo, pero entramos por una parte diferente, en donde no tuvimos que pagar los 20 bahts ($ 0.62 USD) que costaba este templo.

Para poder entrar a los templos, puedes comprar un billete que cuesta 220 bahts y te permite la entrada a todos. También puedes comprar el billete para cada templo específico y cuesta entre 20 y 50 bahts. 

Paseamos por el recinto, disfrutando de los fotogénicos templos, budas, estupas y jardines del lugar. Lo más bonito del templo son sus esculturas de Buda que se encuentran adornadas con telas amarillas y le otorgan al lugar una atmósfera mística y todavía más increíble.

Wat Mahathat – El templo más famoso de Ayutthaya

Tras haber disfrutado del hermoso templo, volvimos a coger las bicicletas y nos dirigimos hacia otro de los templos más famosos de Ayutthaya, el Wat Mahathat, el cual cuenta con el elemento probablemente más fotografiado del recinto: la cabeza de Buda atrapada en las raíces de un árbol.

Para llegar aquí, tuvimos que atravesar un río en una lancha por 10 bahts por persona. También se podía cruzar por una carretera bastante peligrosa.

Una vez cruzamos en la lancha, prácticamente hay que seguir todo recto durante unos 10 minutos hasta llegar al templo.

Barco en Ayutthaya

Barco

La entrada nos costó 50 bahts ($ 1.60 USD).

El recinto es bastante grande y también está bastante destruido. Es impresionante ver las estupas, algunas con marcas de que fueron quemadas en el momento de la invasión de los birmanos, en la que también aprovecharon para quitarle la cabeza a las estatuas de Buda, por lo que encuentras esculturas de cuerpos sin cabeza por todo el lugar.

Wat Mahathat - Cabeza de Buda Ayutthaya

Cabeza de Buda

Muy cerca de la entrada se encuentra la famosa cabeza de Buda. Nadie sabe cómo es que llegó a ese sitio y mucho menos cómo llegó a entrelazarse de esa manera en las raíces de aquél árbol.

Simplemente el árbol creció mientras el lugar estuvo abandonado. Hay quien dice que alguien cogió la cabeza y la movió hasta ese lugar para esconderla de los caza tesoros que visitaban el templo en búsqueda de buenas recompensas.

Cabeza de Buda Ayutthaya

Laura y yo

Sea cual sea la verdadera historia, nadie puede negar que es una maravilla y que le ha dado un gran protagonismo a este templo en particular.

El templo Wat Mahathat de Ayutthaya se construyó en el siglo XIV y, a pesar de que quedó bastante destruido y reducido a ruinas en el 1767, sigue siendo asombroso. Imagínense cuando estaba en pleno apogeo.

Wat Ratchaburana

Más o menos tardamos una hora en recorrer el templo de la cabeza de Buda atrapada en las raíces de aquél árbol impresionante y decidimos continuar.

Nos montamos en las bicis y nos dirigimos al templo que estaba al lado, el Wat Ratchaburana.

Wat Ratchaburana Ayutthaya

Laura y yo en el Wat Ratchaburana

Este es un santuario que fue fundado en 1424 por el rey Boromaraja II con el objetivo de albergar las cenizas de sus hermanos mayores que habían fallecido recientemente en una batalla por hacerse con el trono.

A pesar de todo lo que ha sufrido, el sitio se conserva bastante bien y las principales pagodas se mantienen en pie, tal como lo eran antes, al igual que las principales paredes.

Como ya era un poco tarde, decidimos dar una vuelta en bicicleta por la ciudad e intentar ver los otros templos desde fuera.

Nos metimos por unos caminos muy bonitos en donde pasamos por lagos, ríos, bosques y prados hermosos y alcanzamos a ver un par de templos más desde fuera.

Ayutthaya

Vuelta a Bangkok

Cuando llegó la hora de devolver las bicis, decidimos volver por otro camino en vez de coger el barquito de vuelta.

Nos fuimos por otra parte de la ciudad que no habíamos visto hasta llegar a un puente enorme con 3 carriles para cada sentido.

Teníamos que atravesar del otro lado de la calle para poder irnos por el puente pero era demasiado peligroso para cruzar.

Tardamos como 10 minutos en animarnos a cruzar y, justo cuando lo íbamos a hacer, vimos a un par de chicas que estaban intentando hacer lo mismo que nosotros.

Cruzamos juntos y nos hicimos amigos. Eran dos chicas peruanas que estaban viajando por todo Asia.

Fue una hazaña muy peligrosa pero al final divertida y dio la casualidad de que íbamos a entregar las bicis al mismo sitio.

Al entregar las bicis, decidimos ir a tomarnos unas cervezas a un bar que estaba al lado con las chicas peruanas que acabábamos de conocer.

La conversación fue muy amena y divertida y, por estar tan entretenidos, no nos dimos cuenta de la hora y se nos hizo tarde para tomar el último tren de vuelta a Bangkok.

Corrimos hasta la estación que se encontraba a unos 300 metros. Llegamos justo cuando llegaba nuestro tren pero habían 4 personas en la cola para comprar el billete antes que nosotros.

¡Era el último tren del día!

Como no estaba en nuestros planes quedarnos a dormir ahí, decidí salir corriendo hacia el tren y le grité al conductor por su ventana. Se asomó y le pedí que nos esperara hasta que Laura comprara los boletos.

Me decía que sí a todo pero ponía cara de no entender nada de lo que le decía. Cada 20 segundos le volvía a decir que ya casi.

Volteaba a ver a Laura nervioso y veía que aún había gente antes que nosotros. Sin embargo, tras unos 5-6 minutos, al final lo conseguimos y subimos al tren y arrancamos rumbo a Bangkok.

Efectivamente, el tren sólo nos estaba esperando a nosotros y el conductor, muy amablemente, nos ayudó para no perder la oportunidad.

Ese día fue hermoso, como todo el tiempo que me acompañó Laura.

Todo el día tuve el nudo en la garganta sabiendo que ese era el último día que pasaríamos juntos pues, al día siguiente, ella volaba de regreso a Madrid y yo a Hanoi para continuar mi viaje.

Esta parte de mi viaje fue mi especial. Fue mágico. Laura es de esas personas con las que haces clic desde la primera mirada y conversación que entablas.

Nos despedimos, entre lágrimas, en el aeropuerto de Suvarnabhumi de Bangkok. La acompañé hasta ahí, para luego tomar un autobús gratuito hasta el otro aeropuerto Don Mueang y esperar mi vuelo a Vietnam.


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